miércoles, 22 de junio de 2016

EL CHORIZO

El chorizo

   Me solidarizo con el, porque cuando ocurrieron los hechos, el, tenia cuatro años, yo tengo unos pocos mas, pero también soy un niño. Eran tiempos de cartilla de racionamiento, penuria y de pecado mortal, de infierno y de miedo, y eso que su padre fue de los que gano la guerra, había que ver a los que la perdieron, mi abuelito dice que esa guerra la perdieron todos, unos mas que otros. El papa de mi abuelito que era militar, tenia una afición escondida, tenia gallinas y cabras, y también un cerdo, de los que cuida, que servían de complemento a los víveres del economato militar, el Cacum aun conserva la cartilla. La suya propia.
En esa pequeña granja ilegal a orilla del río, hecha de somieres viejos, puertas de derribo y una uralita vivían felices aquellas criaturas que tantas satisfacciones, darían, pobrecitas a la familia, ya eran tres hermanos. Normalmente era el padre el que atendía a los animales de la cochiquera, un nombre sabio, pero esos días el padre tenia trabajo en el cuartel, perdón, tenia servicio, y el servicio de los animales, perdón, el trabajo, pasaba al hermano mayor del Cacum, y claro, también de mi abuelito. Así ellos también colaboraban para redondear la economía familiar.
El Cacum dice que ese día no se le olvidara jamas. Su madre le dio a su hermano mayor una lata de 5 litros con un asa de alambre, con sobras de la casa y que ella había cocido con salvado y peladuras de patatas y por el camino recogeríamos hierba para completar el menú del ganado y también llevaba envuelto en un papel del ABC, un periódico que su padre compraba los domingos, un poco de cebada para las gallinas.Cuando llegamos, las gallinas estaban picoteando el suelo. Al vernos, se pusieron contentas y como premio las echamos la cebada y la hierba, luego les dimos a las cabras y al cerdo. 
-“Oler al cerdo y entrarme unas ganas de hacer caca, fue todo uno" 
Dice mi abuelito. Así que le dije a mi hermano:
-Tengo ganas de hacer caca. 
-Pues ponte con el culo contra la pared para que no te piquen las gallinas.
 Así que me fui al sitio y me baje los pantalones cortos y apreté con fuerza, y volví a apretar, el sonido de un pedo, llamo la atención de mi hermano, que ya había terminado con los animales, y ellos con toda la comida. 
-Que, sale o no sale?. 
-Ya va, contesté. 
-Pero algo iba mal. Lo tengo que contar así, porque es la verdad, dice. Salió un moñigo duro, que me hizo sudar y que se quedo colgando de una cuerda, yo movía el culito, y apretaba, pero aquello seguía colgando de la cuerda. Me asuste y empecé a llorar, entonces mi hermano se acerco y vio lo que pasaba y empezó a reírse que se hacia pis y que se hizo de verdad. Después cogió un palo y un trozo de papel del periódico que aun no se habían comido las cabras y tirando con cuidado el cordel fue sacando.

Que como llego la cuerda del chorizo allí, es fácil de explicar, hacia tres días comieron cocido y a el le toco la punta del chorizo con cuerda y todo, sin la chapa, y mi abuelito que era un comilón se trago todo que tenia sustancia, como el dice y yo digo que mi abuelito Cacum, tiene cuerda para rato.

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